Tipos de prestamistas que existen actualmente

Al momento de elegir un particular o una entidad para realizar la solicitud de un préstamo, es importante tener en cuenta cuáles son los diversos tipos de prestamistas que se pueden encontrar, según sus características, de manera que podamos tener una idea sobre cuál opción se trata de la más apropiada de acuerdo a nuestras necesidades.

Y es justamente por esa razón que, con el propósito de conseguir y escoger el prestamista más acertado de forma más sencilla, a continuación vamos a hablar sobre los diferentes tipos de prestamistas que existen actualmente.

¿Qué son los prestamistas?

Al hablar de los prestamistas, se hace referencia a aquellas entidades financieras o particulares que se dedican a otorgar ciertas cantidades de dinero a otras personas o empresa, y que por lo general suelen cobrar unas determinadas comisiones o intereses a cambio del mismo.

La obligación contractual de los prestamistas consiste en llevar a cabo el ingreso e indicar con claridad y transparencia cuáles son las condiciones para la devolución del préstamo solicitado, señalando los plazos e intereses, al igual que un cuadro de amortización del mismo.

¿Cuáles son los tipos de prestamistas que pueden encontrarse hoy en día?

Hoy en día, debido al desarrollo de las nuevas tecnologías, el otorgar préstamos ha logrado convertirse en un negocio crediticio que ha experimentado una considerable expansión.

Hace unos 10 años, al momento de solicitar un crédito, lo primero que las personas solían hacer era recurrir a las entidades bancarias tradicionales; sin embargo, con el paso del tiempo, ha sido posible encontrar una mayor variedad de tipos de prestamistas que se ajustan a toda clase de necesidades que pudieran llegar a tener los solicitantes, y entre los que se encuentran los siguientes:

Prestamistas particulares

El prestamista particular se distinguen por tratarse de personas físicas que, por iniciativa propia, deciden prestar dinero proveniente de su capital particular, teniendo la finalidad de obtener algunos beneficios.

Por lo general, consisten en personas que cuentan con una gran capital de dinero, por lo que toman la decisión de utilizarlos como créditos para tener la oportunidad de rentabilizarlos.

El mayor beneficio de este tipo de prestamistas es la posibilidad que tienen los prestatarios de personalizar el crédito al poder negociar no solo la cantidad, sino también los intereses e incluso los plazos de devolución, ya que estas operaciones suponen un acuerdo entre dos partes, donde no existe una clase de modelo al cual acogerse.

Sin embargo, su desventaja principal, como podría esperarse, consiste no solo en la confianza, sino también en las garantías que posee el prestamista particular, ya que al no estar regulado, puede llegar a ser algo más arriesgado.

Entidades privadas

Popularmente conocidas como EFC, o Establecimientos Financieros de Crédito, se trata de entidades que están especialmente acreditadas para llevar a cabo operaciones de crédito.

Por lo general cuentan con una desarrollada estructura empresarial, la cual les permite ofrecer servicios que sean rápidos y seguros; sin embargo, normalmente suelen tener honorarios altos, lo cual se debe al nivel de riesgo que posee su servicio.

Si bien estas entidades cumplen la normativa, lo cierto es que proporcionan un producto distinto a los préstamos bancarios, incluso, suelen ofrecer financiación para quienes aparecen en listas de morosidad.

Entidades bancarias privadas

Las entidades bancarias abarcan a los pequeños y grandes bancos que proporcionan a sus clientes diversos productos de financiación.

Normalmente no resulta sencillo que concedan préstamos a los solicitantes, algo que se debe tanto a la cantidad como a las exigencias de los requisitos que solicitan, aunque no obstante es posible conseguir un préstamo con esta vía si se dispone de alguna garantía que la entidad considere idónea y atractiva.

Entidades públicas

También es posible que ciertas entidades públicas se dediquen a actuar como prestamistas y otorguen créditos y/o ayudas, o sencillamente que sirvan de intermediarios dentro del proceso de concesión de préstamos.

Un ejemplo de este tipo de prestamistas podrían ser aquellos bancos de ámbito público que funcionan como mediadores dentro de las líneas de crédito, además de ofrecer financiación directa en ciertas ocasiones.

De tipo hipotecario

Otra clase de prestamistas que es posible encontrar en la actualidad, consiste en esas entidades que se dedican a otorgar créditos de hipotecas.

Y aunque en este caso la opción más popular se trata de los bancos, la verdad es que hay igualmente empresas que cuentan con un buen capital, y en consecuencia, toman la decisión de realizar esta labor.

Por lo general, estos préstamos se encuentran dirigidos al pago de hipotecas, aunque igualmente pueden ser solicitados con el fin de adquirir algún inmueble.

Cabe señalar, asimismo, que normalmente este tipo de prestamistas cuentan con una demanda bastante grande, especialmente entre aquellas personas que tienen la necesidad de adquirir una vivienda propia.

Préstamos rápidos

Para terminar, hoy en día es posible encontrar un tipo de prestamistas que se dedican especialmente a proporcionar préstamos rápidos, que suelen proporcionar a los solicitantes la posibilidad de obtener el dinero que necesitan en un reducido periodo de tiempo, no mayor a unas pocas horas.

Esto supone una opción sumamente apropiada para esas personas que necesitan préstamos urgentes, con el fin de cubrir cualquier posible imprevisto.

Es apropiado señalar, de igual manera, que por lo general no suelen tratarse de créditos muy elevados y habitualmente, tienen una demanda principal para solventar cualquier posible urgencia, y/o para cubrir la falta liquidez que pueda presentarse en un momento determinado.

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